Los cajeros automáticos forman parte de la vida cotidiana desde hace décadas, pero hasta hace poco no todos podían utilizarlos con la misma facilidad. Personas con discapacidad visual, movilidad reducida o dificultades de comprensión encontraban barreras al momento de realizar operaciones básicas.
Hoy, la banca está dando un paso importante hacia la inclusión y la accesibilidad. Los nuevos cajeros automáticos incorporan innovaciones que buscan garantizar que cualquier persona pueda usarlos de manera segura y sencilla.
Entre sus principales mejoras destacan:
- Pantallas táctiles adaptadas, con mayor contraste y tamaño de letra.
- Asistencia por voz, que permite navegar los menús con auriculares, pensada para usuarios con discapacidad visual.
- Teclados con braille y relieve, que facilitan la introducción de datos.
- Diseño universal en altura y espacio, que asegura el acceso desde sillas de ruedas.
- Opciones multilingües y menús simplificados, que favorecen a extranjeros y personas mayores.
- Operaciones sin tarjeta, mediante QR o el móvil, reduciendo barreras físicas.
Además, incluyen avances en seguridad digital, como biometría y pantallas privadas, lo que brinda confianza adicional a todos los usuarios.
Estos cambios reflejan un compromiso creciente del sector bancario: ofrecer servicios que no excluyan a nadie. Los cajeros del futuro ya no solo buscan ser rápidos y eficientes, sino también cómodos y accesibles para todos.
Desde el 28 de junio de 2025, todos los nuevos cajeros automáticos que se instalen deberán cumplir con requisitos de accesibilidad para asegurar su uso universal y aquellos cajeros actualmente operativos deberán ser adaptados antes del 29 de junio de 2030.

Puedes consultar la Ley 11/2023, de accesibilidad y otras materias
FOTO: Portal del Cliente Bancario- Banco de España