En 2024 las cooperativas de consumidores y usuarios consolidan su crecimiento y su papel protagonista en la economía social, alcanzando una facturación de 10 mil millones de euros, lo que refleja su solidez y adaptación en un entorno cambiante. Además, han generado un total de 61.077 puestos de trabajo, reafirmando su capacidad de creación de empleo estable y de calidad.
Con una base social cada vez más amplia, las cooperativas de consumo han superado los 7,7 millones de socios consumidores, creciendo de forma sostenida y demostrando que cada vez más personas confían en un modelo económico centrado en las personas. El número de cooperativas activas se sitúa en 96, ejemplo de una red cooperativa fuerte, diversa y con vocación transformadora.
Las cooperativas de consumidores y usuarios siguen siendo una referencia a nivel nacional. Su expansión constante refleja una apuesta decidida de la ciudadanía por un modelo colaborativo, democrático y sostenible. Asimismo, se posicionan como agentes clave para dar respuesta a nuevas necesidades sociales: comunidades energéticas, cohousing, supermercados ecológicos, entre otros. En todos estos ámbitos, el modelo cooperativo se consolida como la fórmula jurídica elegida por su enfoque participativo y su compromiso con el bien común.
Las cooperativas no solo generan valor económico, sino también valor social. Son herramientas eficaces al servicio de una sociedad más justa, resiliente y sostenible.
