El Reglamento (CE) nº 1924/2006 de 20 de diciembre, relativo a las declaraciones nutricionales y propiedades saludables de los alimentos, tiene como objetivo garantizar la protección de los consumidores, así como asegurar que el consumidor elija la opción más saludable entre los diferentes alimentos comercializados.
Persiguiendo este objetivo, en el Reglamento se fijan las condiciones que se deben cumplir al realizar estas declaraciones nutricionales y saludables de los alimentos por parte de la industria alimentaria. En concreto, el artículo 4 del Reglamento, establece que uno de los requisitos para efectuar declaraciones nutricionales o de propiedades saludables, es que los alimentos deben cumplir con los perfiles nutricionales adoptados por la Comisión Europea.